A un corto trecho por la costa desde Tánger, Asilah es uno de los pueblos más bonitos de Marruecos — una serena medina encalada, decorada con murales coloridos, ceñida por murallas portuguesas sobre el Atlántico. Artística, tranquila y de encanto natural, es la clase de joya de la que los viajeros se enamoran al instante.
Asilah es una joya blanca del Atlántico a ~45 minutos al sur de Tánger (fácil en tren). Pasea por la medina pintada con murales, recorre las murallas portuguesas y Bab el-Bahr, relájate en las playas y, si puedes, hazlo coincidir con el festival de arte de verano. Encantadora como excursión o noche.
Cómo llegar
Asilah es maravillosamente fácil de alcanzar:
- Tren — en la línea principal, a unos 45 minutos al sur de Tánger; también accesible desde Rabat y Casablanca
- Carretera — un corto trayecto en coche o gran taxi desde Tánger
- Como excursión o noche — fácil en un día, pero mágico quedarse cuando la multitud diurna se aclara y la luz se vuelve dorada
Qué hacer
- La medina y los murales — pasea por las tranquilas callejuelas azules y blancas, decoradas con vívidos murales pintados durante el famoso festival de arte de la ciudad.
- Las murallas y Bab el-Bahr — recorre las murallas marinas portuguesas y cruza la «puerta del mar» para amplias vistas del Atlántico.
- Las playas — arena dorada junto al pueblo, además de la más amplia Paradise Beach algo al sur.
- Galerías y cafés — la vena artística de Asilah se traduce en galerías, talleres y relajadas terrazas de café por toda la medina.
- Atardecer en las murallas — termina el día viendo la luz del Atlántico encender los muros blancos.
Cuándo ir
De primavera a otoño es ideal — cálido, luminoso y aireado. El verano es el más animado, sobre todo durante el festival de arte, cuando la medina se llena de música y murales nuevos; la primavera y el principio del otoño son más tranquilos e igual de bellos.